martes, febrero 27, 2007

En Punta reunión de 4 amigos


Bueno al fín...., ya era tiempo de poner esto aquí. Todo ya bajo de los pensamientos y se hizo presente para que quede fundido junto a las demás historias.
Empecemos por lo primero, no? el jueves 1 de febrero con mi amigo Patito nos fuuimos hasta las oficinas de Buquebus a sacar los pasajes que nos pondrían en tierra uruguaya para acompañar nuevamente a Richar y así también como siempre lo intentamos, poder correrlo.
Luego de una noche de trabajo en el Cyber donde laburo, nos quedamos con Patín como cada ultimo día de la semana laboral, escuchando a todo lo que da al ídolo y amigo, y ya también con esa adrenalinda y con todos los preparativos para el viaje y aquellos que se nos venían a la mente de solo pensar lo que sería ir y que nos vea y verlo. El cumplido era poder decirle más que nada Felíz cumpleaños Richar.
Entre tema y tema, y sueño y sueño despiertos, se fue consumiendo la noche previa, y finalmente llego la hora de tomar los bolsos y partir rumbo al dique donde partiríamos en el barco.
Así comenzó la travesía, partimos a las 9:30, solo nos quedó viajar en primera clase como ultimo recurso. Nos desayunamos ahí mismo, y como para hacer mucho más ameno el viaje, pusimos la mágica música de Ricardo. Como primer para tuvimos a Colonia enfrente nuestro, fue escueto lo que pudimos apreciar de ese lugar, y enseguida partimos hacía Montevideo donde desde ahí si nos lanzaríamos definitivamente a Punta del Este. El viaje hasta la capital fue agradable a pesar de no tener aire acondicionado ya que las ventanillas se abrían de par en par, pero luego el próximo colectivo hasta la península fue de terror ya que fue un sauna, pero lo que siempre lo hacía mas placentero era el pensar en llegar y todo lo que rondaba por nuestras mentes llegado el momento de estar ahí.
El viaje nos dejo una amiga llamada Verónica, quien nos explico el tema del cambio de dinero y demas cosas particulares de su país como para estar prevenidos.
5:30 PM y llegamos a la terminal de omnibus de Punta, bajamos y seguimos con el asombro que tuvimos cuando apenas comenzamos a entrar a la ciudad, todo un lugar hermoso, lleno de vida por donde se lo mire. Caminamos en busca del hotel Conrad como para ya poder contactar a Jorgito como habíamos quedado días antes. Llegamos y nos encontramos con ese terrible hotel, respiramos, nos quedamos dando vueltas por ahí haciendo tiempo y nos fuimos a la playa a disfrutar un poco del inolvidable sol y calor que nos tocó disfrutar junto a la arena y el mar.
Finalmente regresamos cerca del Hotel, nos compramos algo para comer, ya que el la playa da hambre. Yo me quedé sentado afuera del Conrad almorzando o merendando algo, no se que sería por el horario. En fín, Pato entró a preguntar en recepción por Jorgito, se demoró como unos 10 minutos, y volvió pero con la noticia de que no estaba en ese momento en su habitación. Como tiempo había, supimos esperar afuera tratando de contactar a unas amiguits de aquí que veraneaban por allí. Como no teníamos hospedaje, buscabamos dejar los bolsos en algún lugar seguro. Nos dijeron que si , que no habría problema, que vayamos a eso de las 20:00 hs. Y para completar el enorme favor ellas mismas nos prestarían las cámara para un par de fotos.
Nuevamente como a eso de las 20:00 nos hicimos presente en la recepción y preguntamos otra vez, y como antes no pudimos dar con Jorgito. A partir de ahí el tiempo nos empezó a apremiar, ya que debíamos tratar de ubicarlo y ya de alguna manera ver que sucedía, y poder ir y dejar las cosas. Nos quedamos igualmente dentro del lobby del hotel, aguardando y dejando que el reloj corriera un poco más, con la esperanza de cruzarlo por ahí abajo. Los minutos corrían y nos pasaba nada. Así que decidimos ir a dejar todo y buscar la cámara, a las apuradas con bolsos a cuesta y a tranco de atletas fuimos sin saber bien a donde debíamos encontrar a las chicas. Llegamos y de un giro ya pegamos la vuelta más livianos de equipaje, solo con nuestras mochilas llenas de esperanza, nerviosismo y optimismo. Tomamos un taxi que nos abandono porque así quisimos en la puerta del hotel. Bajamos y pusimos pies otra vez en el lobby. Nos sentamos y nos paramos una y mil veces, nos sentiamos sapos de otro pozo. Pero como siempre, todo por Richar, a full. Mirabamos el reloj gigante de la pared y no tienen idea de como se consumia de rapido el tiempo. Llenos de arena, de a uno nos fuimos al baño pintoresco que tiene el edificio, y logramos cambiarnos y acomodar nuestra imágen. Cuando ya listos los dos me tocó el turno de acercarme y preguntar a la habitación a mi. Pedí por favor y me comunicaron, de inmediato me atendieron y pregunté "hola Jorgito", y me contestaron no, entonces le dije al señor que me supo atender muy bien, que era Ignacio y que habíamos acordado con el encontrarnos, me dijo que estaba con Ricardo, entonces le pregunte si le podía avisar que estabamos ahí abajo y me dijo que si, que no habí a problema alguno.
El show estaba pactado para las 22:00 y ya serían las 21:50 cuando no pasaba nada, entonces Patito, otra vez fue, porque nunca pudimos ni podremos abandonar esas cosas, y logró dar con Jorgito, quien le dijo que en cinco bajaría. Ya a partir de ese momento nos quedamos mucho más tranquilos y a la espera de algo concreto por haber dado directamente con el.
Nosotros aún creidos de que ya comenzaba el espectáculo nos poníamos también un poco más nerviosos. Pero a los 10 minutos pasadas las 22:00 hs se ve que Jorgito viene caminando hacía nosotros. Lo que nosotros simplemente queríamos es que nos dijera por donde se iban a mover para así poder sorprenderlo con la corrida. Pero de una Jorgito nos dice, "no lo van a poder correr, pero si lo van a poder caminar" nosotros asombrados y sin entender mucho, nos miramos y nos reimos, entonces el nos dijo "vengan vamos a subir". Y medios tímidos al principio seguimos su recorrida al ascensor, pasamos un control de seguridad y llamó al elevador. En el mismo mientras subiamos, nos pusimos a charlar de cosas de la vida, y una frase que quedó fue su pregunta: "son de Tascani esos pantalones" jeje, nos miramos y contestamos que no, que nos los regalaron. Si supiese que son de Once.

Bueno finalizó el viaje y quedamos en el psio 16, bajamos, y lo primero que vimos fueron dos pasillos uno hacía la derecha y otro hacía la izquierda. Lo seguimos por detras y tomamos rumbo hacía la derecha, nos cruzamos con dos hombres de seguridad en el angosto corredor quienes nos saludaron muy bien, y a los pocos metros frenamos porque ahí, a un metro o menos, estaba la habitación de Richar, a quien ibamos a sorprender. Nos dijo Jorgito que aguardemos ahí y el se metió en la pieza adjunta a la del ídolo, para luego volver. Fue ahí que con dos seguridad de cada lado quedamos en el medio al borde de la suit esperando que llegara el momento. Jorgito se asomó y nos dijo "enseguida chicos, ya sale". el tiempo no pasaba más realmente. Mientras tanto para matar las espera y la ansiedad, hicimos un pequeño videito de antesala entre ambos y camuflando la cam. je je.

Luego de eso algo muy gracioso que nos ponía re contentos era escuchar a risa de Richar que se oía perfecto y también algunas palabras.

Y sí luego de todo eso llegó el momento tan ansiado una vez más, se escuchó el abrir de la puerta y primero salió alguien de la gente de Ricardo, y por detrás el Maestro, que de movida no nos vio debido a que salió camino hacía el otro lado, pero no se si habrá sido que vio alguna silueta al costado, miró y al instante como aganchandosé extendió los brazos y nos dijo:"señores, que hacen aquí?, bienvenidos. Se acercó, nos dio un beso a ambos, y luego en medio de la charla, me me dio un abrazo riendose. Cuando ya estabamos hablando del por que de nuestra ida allá, nos dijo nos vemos ahí, señalando hacía abajo donde estaba el escenario y la gente en espera a su show. Y le dijimos que no conseguimos entradas, y muy amablemente nos invitó nuevamente, que estemos con George fue la indicación. y así fue luego, pero primero cuando nos despedimos, y ya emprendía su camino al ascensor de servicio para bajar, Patín le dijo si podíamos tomarnos una foto. Y sin problema accedió a sacarsela, se arrimó, se puso en medio, nos abrazó y nos sacaron la foto que ven aquí. Nos despedimos lo saludamos y nosotros salimos hacía donde habíamos ingresado mientras que él, Jorgito y su gente hacía el otro lado. Imaginense, super contentos nosotros observamos para atras y todos de espalda, y Richar tarareando para calentar su voz una melodía muy chistosa, que nos quedó marcada por ese momento único.

Bajamos para esperar a George en el loby del hotel nuevamente, y ya felices nos tomamos fotos y aguardamos. Al ratito llegó el amigo con un señor y nos encaminamos para el show. pasamos pasillos, bajamos escaleras, cruzamos gente y controles y nos zambullimos en el terreno donde uno se olvida de todo. Podíamos andar por ahí, pero nos quedamos atras de todo junto a los controles de sonido y video disfrutando de igual manera. Al rato vino Jorgito que ya se iba antes de que finalice el espectáculo y nos saludo nos dijo que lo llamemos al otro día a cualquier hora, el sabía que queríamos correrlo, a eso habíamos ido.

Pero esa parte la del domingo la dejo para escribirla pronto, así me entretengo buceando los detalles en mi mente. Esto fue lo sucedido el sabado 3 de febrero, otro inolvidable día con los amigos Richar y Jorgito. Gracias señores , por todo, de corazón.